Cáncer de mama

Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de mama es la patología maligna más frecuente en mujeres a nivel mundial, sin diferencias entre poblaciones desarrolladas o no, aunque la sobrevida varía significativamente dependiendo de los métodos de detección y acceso a tratamiento en los diferentes países, por lo que el porcentaje varía entre un 40 y un 80% según el lugar. El riesgo durante la vida de una mujer de presentar cáncer de mama es de alrededor de un 16% y afecta principalmente a mujeres de edad avanzada. Sin embargo, hay factores de riesgo que pueden aumentar considerablemente la posibilidad de presentarlo o la edad en que ocurre.

Sintomas: 

Cerca del 80% de los cánceres son detectados por la propia paciente al palparse un nódulo en una de las mamas durante un autoexamen que será explicado en el párrafo sobre prevención. Otros síntomas incluyen el cambio de coloración de la piel o inflamación de la mama, secreción sanguinolenta por el pezón. El resto de los casos se detecta en un control con mamografía, en que hay una imagen sospechosa.

Causas: 

Como en la mayoría de los cánceres, las causas son multifactoriales y se relacionan al proceso de maduración glandular de la mama o por alteraciones genéticas que alteran los mecanismos de control del cáncer en las células.

Factores de riesgo: 
  • Historia familiar de parientes cercanos con cáncer de mama, especialmente si tuvo en las dos mamas o lo presentó antes de la menopausia
  • Llevar en nuestro material genético (ADN) la mutación del gen BRCA 1 o BRCA2
  • Menarquia (primera menstruación antes de los 8 años), menopausia tardía (después de los 55 años) y primer embarazo tardío (luego de los 30 años)
  • Enfermedad fibroquística de la mama detectada en una biopsia previa
  • Terapia de reemplazo hormonal por menopausia
  • Historia previa de cáncer mamario en la misma paciente
  • Sobrepeso, tabaquismo y consumo de alcohol
  • Dar de lactar a los hijos por más de 6 a 12 meses
  • Falta de ejercicio
Diagnóstico: 

La forma más común de diagnosticar un cáncer de mama es a través de la palpación de un nódulo o una masa que previamente no se encontraba en ese lugar en la mama. En algunos casos puede haber secreción sanguinolenta a través del pezón. La paciente debe asistir a una consulta con su médico tratante y si la lesión sospechosa probablemente también será evaluada por un médico especialista en patología de la mama. Luego del examen físico, el análisis de los antecedentes personales y la edad puede solicitarse una ecografía o ultrasonido y punción de la lesión para luego ser analizada, o por ejemplo realizar una nueva mamografía. Si aún persisten las dudas se indica una biopsia (tomar una muestra de tejido) y esperar el análisis del médico patólogo.

Prevención: 

Las principales medidas de prevención son llevar una dieta saludable, no fumar y no tomar alcohol en exceso, al igual que el autoexamen periódico de la mama, en que una vez al mes la paciente se palpa en forma dirigida cada mama con la mano opuesta desde el pezón hacia la periferia en forma circular y terminando con la palpación de la axila en busca de nódulos. En mujeres mayores de 50 años una mamografía anual (esto depende de las recomendaciones de su ministerio de salud) y en las mujeres jóvenes con antecedentes de familiares cercanos realizar ultrasonido (ecografía) mamario periódico y quizás un estudio genético.

Tratamientos: 

Una vez diagnosticado un cáncer de mama, las alternativas de tratamiento dependen mucho del tipo celular, localización y la presencia de su extensión a nódulos linfáticos de la axila. Los procedimientos quirúrgicos más comunes son:

  • Biopsia y resección de la lesión en tipos específicos
  • Cuadrantectomía (retirar el cuadrante afectado de la mama, sin incluir la piel) y muestreo de los ganglios linfáticos de la axila del mismo lado
  • Mastectomía subcutánea (retirar la mama completa por debajo de la piel) y reconstrucción con implantes mamarios o con músculo de la misma paciente, con muestreo axilar
  • Mastectomía radical, en que se extirpa la glándula completa y muestreo axilar

Todas las pacientes son evaluadas por un médico oncólogo quien determina la necesidad de agregar al tratamiento quimioterapia y/o radioterapia y el número de ciclos.

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Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015